jueves, 16 de mayo de 2013
Cicatrizar
Es imposible, cuando las heridas son profundas, que la piel quede impoluta, sin rastro alguno ni señal de que alguna vez estuvo abierta. No nos queda más que cicatrizar, y vivir con esa cicatriz, que marca nuestra piel, y que siempre estará ahí. No somos más que una vida, y es difícil olvidarnos de un pedazo de ella. Por eso, no debemos intentar taparla, o no mirarla, hay que usarla. Usarla en el sentido de que nos ayude a mirar hacia delante. Cuando vea esa cicatriz he de pensar que al fin y al cabo es una herida cerrada, algo que ya ha pasado, sin poder olvidarlo, ya que es parte de mi vida. Lo único malo...lo peor...es cuando no somos capaces de usarla de esa manera y recordamos lo que hay verdaderamente detrás de esa cicatriz, y lo que provocó la herida que algún día fue. Lo peor es eso: sentir que la piel vuelve a abrirse y que la sangre vuelve a brotar; el dolor que causa, el mal sabor de boca y el nudo en la garganta. Sin embargo, al volver la vista hacia ella, te das cuenta de que sigue ahí como cicatriz, y no será más que eso. Pero Siempre estará ahí.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario