Ese que espero que no vea nunca... Ese que siento en mi interior cuando algo me molesta, me cabrea. Esas cosas que son como piedras chocando, intentando hacer saltar una chispa que llegue a la hoguera de mi interior, haciendo nacer un potente e intenso fuego, que me quema por dentro, que me hace sentir lleno de furia, de dolor, y con ganas de salir. Por suerte mi piel es un traje ignífugo que lo retiene dentro, y espero que lo aguante siempre bien y que no me haga explotar. Si ese día llega lo único que desearía es no estar dentro de mí, no controlar mi cuerpo para no ver mi reacción. Sin embargo no creo que llegue, porque normalmente ese potente fuego se suele extinguir pronto, a pesar de su tamaño.
Normalmente desaparece con el tiempo, en la mayoría de los casos...pero en ciertas ocasiones, con algo más específico, una brisa suave pero fuerte de aire, me llena haciendo desaparecer ese fuego de un segundo al otro. Cuando por esa cosa específica se enciende mi fuego, suele arder mucho más, pero no de ira y odio, sino de dolor. Ese fuego se convierte en un dolor constante dentro de mí que no desaparece hasta que aparezca esa brisa, que por suerte, siempre sé que llegará. Pero tengo claro que sería mucho mejor si no tuviese que sentir ese fuego que me quema por dentro, tan a menudo.
Sim embargo, también hay gente que influye en ese fuego. Gente que se apodera de esas piedras e intentan hacer saltar las chispas junto a mí, para que mi ser arda en llamas, sin pensar en los sentimientos. Esa gente que sólo piensa en sí misma, y que no le importa los demás, alguien a quien le gusta jugar con el fuego. Pero quién juega con fuego se acaba quemando...
Y quien juega con mis sentimientos, se acaba comiendo una mierda.
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